sábado, 20 de noviembre de 2010

T_T


Hay una tradición en mi vida muy pero muy ñoña, que consiste en pasarme por la raja ir a clases los días en que se estrena una nueva peli de Harry Potter, y estar a primera hora (siempre que pueda) en el cine con una emoción que me embarga hasta alucinar, y que con el dolor de mi alma he roto. Por primera vez no fui el día del estreno, y por dos feos motivos:
1. Quiero terminar de releer el libro para fijarme con lujo de detalles en los cambios que haga la película.
2. Me siento en colapso de pruebas, y no porque pierda 3 horas de estudio por ver la película, sino porque quiero verla relajada.

Me da pena, me siento looser :(

2 comentarios:

Cinnamon dijo...

La viiiiiiiiiiiiii <3


Y ni un brillo dividir el libro en 2 partes ¬¬

Unknown dijo...

Escribete otra entradaaaaa!!!!!!!!!