martes, 27 de julio de 2010

Debo reconocer...


que cuando son las ocho y tantas de la tarde y no tengo nada interesante por hacer, voy a la pieza de al lado y enciendo la TV para ver 'Manuel Rodríguez'. Y no porque sea una hiper mega producción buena, ni porque me interese ver la versión ultra chanta de guerrillero del amorsh de este personaje histórico, sino que para única y exclusivamente ver al actor que representa al perverso y maquiavélico San Bruno. No sé si será ese tonito eshpañol que me deja loca, o esa mirada de maldad cuando habla, pero pucha que encuentro rico a ese pela'o.

Y así me cae la baba hasta que dan comerciales, y decido poner el canal 13 para ver al lobito de Feroz. Finalmente dan las nueve y termina la sesión de 'teleseries malas chilenas', porque (hay que decirlo) no hay como 'Machos' xD

sábado, 24 de julio de 2010

Paseíto (mi segundo post)

Mi segundo post en este espacio no tiene otro afán más que de contar que hoy caminé largamente por el centro bajo la lluvia. Eso es todo. Era de noche, yo estaba en casa de unos amigos y me fui de un momento a otro, cuando ya no quise estar más ahí. Buscaba otra cosa. La calle y la soledad parecían propicios para encontrar ese algo, una aventura o lo que sea. Sabía que no pasaría nada, solo estaba escapando. No llegaría a ninguna parte, pero no importaba. Siempre se puede hacer algo. Me inventé un panorama fuera de lo corriente, me sentía libre y sin restricción de horario. Dirigí mis pasos a Bellavista, pensando en entrar a algún lugar y tomar algo. Veamos qué pasa, pensé. Sin embargo, cerca de Manuel Montt me abordaron de manera violenta unas niñas más chicas que yo en tamaño y edad, flaites. Eran tres, una de ellas me increpó porque había mirado a su pololo. Yo pensé WTF y me corrí. Me dejaron tranquila, pero me asusté, y la seguridad de un comienzo se disipó rápidamente. Lanzarse a la vida. Seguí caminando, la lluvia cada vez más densa terminó por empaparme y me dije que estaba siendo masoquista, así que tomé una micro y me fui a mi casa. Yo sabía que no llegaría a ninguna parte. Conozco bien mi ciudad, las mismas calles, los mismos edificios. Ahí seguía yo, atrapada.

En la micro se sentó un niño flaite al lado mío. Le observé, sus dibujos en su cabeza afeitada, su iphone, su ropa holgada en su cuerpo flaco. En un momento intentó establecer conversación con otros niños flaites que estaban atrás de nosotros. Su hablar es distinto. De todas estas observaciones a lo que puse particular atención fue a la manera en que yo daba cuenta de ellas. Son distintos a mi y me pueden llamar la atención por eso, pero esto no es algo obvio. Aplicando filosofía, el flaite como el Otro y una mirada normalizadora, paca, que da cuenta de la diferencia. Fin. Y desde esto deseé abordarlo de otra manera, meterme un poco en su espacio, sinceramente. En su iphone tenía una foto de un bebé, supuse que sería su hijo. Venía de La Pintana, qué haría en Maipú, tan lejos. Le pedí permiso para bajarme de la micro. Tenía unos ojos amables. Fue reconfortante mirarlo, y fue como si la otredad ya no aplicara, fue como si algo de mi se compartiera con él. Y encuentro a la vez tremendo todo este relato de él que no logra hacer suya esta otredad, que lo vea desde afuera, que transforme todo esto en la descripción de una experiencia fuera de lo común. "Empaticé con un marginal". Cinismo. Pero podría jurar que no fue de esa manera como lo sentí. Las palabras esta vez me superan y no puedo transmitirlo. Fue otra cosa. Fue como aire.

miércoles, 21 de julio de 2010

R.I.P.


Estoy recién 'disfrutando' de mis vacaciones y me siento peor que antes, me vino todo el cansancio y los dolores de cabeza acumulados por un mes entero. Duermo todo el día, no me da ni para salir a tomar aire, sólo quiero dormir y descansar.

Espero que este estado de paja extrema termine pronto, porque tengo ganas de celebrar, pegarme unos buenos carretes, juntarme con mis pocos pero buenos amigos, leer lo que no he podido leer por tiempo, ver las películas que tengo pendientes hace rato y lo mejor de todo: hacer nada sin culpa =)


PS. Pucha que me encanta cuando aparece La Muerte en Family Guy, muy buen personaje xD

lunes, 19 de julio de 2010

Lacrima Mosa


Estuve esperando salir de los examenes para escribir alguna entrada, y por lo tanto, acá vamos:



El otro día recordé una situación muy particular que me pasó hace unos meses. Venía del concierto de Franz Ferdinand y me vine sola en la micro porque me dejaba en mi casa y a las niñas no (por lo tanto ellas tomaron otra). El asunto fue que me vino un ataque enfermo de emosexual que consistía en un llanto de esos donde te secas la lágrima y antes de sacar el pañuelo -o en su defecto papel higiénico- del ojo, te caen tres lágrimas más y te preguntas: '¿acaso no se agota esta agua mágica?'. Y así todo el trayecto, lágrima tras otra, acompañada de sollozos de niña como cuando te dabas un leve tropezón que más que dolor, te asustabas de la caída. Comencé a sentir los ojos hinchados y la nariz rojiza, cuando de pronto un joven de mi edad aproximadamente y sentado en la fila del frente y unos 2 puestos más adelante voltea y me dice con un tono dulce 'Disculpa, ¿estás bien?'

Entre la vergüenza de que me hayan escuchado llorando y la sorpresa de que un extraño me hablara, paré de llorar y lo quedé mirando, extrañada de que alguien X en ese momento se preocupara por mi de forma tan sutil y activa a la vez.

Le respondí 'sí... gracias' con una sonrisa melancólica, una voz suave pero llena de mentira, y unos ojos de sapo guerep que no daban más de tanta hinchazón. Respondí por responder, pero en el más profundo deseo de mi ser quería decirle 'por favor, abrázame'. Lógicamente hubiera sido una situación incómoda y ridícula, ante lo cual me alegro de a veces pensar antes de actuar.

Me quedé mirando a la nada hasta casi llegar a mi casa y él aun no había bajado de la micro, no volví a darle las gracias y me bajé.

Hasta ahora me sorprende la amabilidad de ese joven, con una simple frase hizo que dejara de llorar, y me dio chance para creer que el desinterés propio a veces sí existe.


PS. Me permito promover un blog que me agrada mucho leer, sus escritos son para mi lo que todas las mujeres alguna vez hemos sentido pero difícilmente lo expresamos. Con ustedes, dejo el blog Una Como Cualquiera.