lunes, 19 de julio de 2010

Lacrima Mosa


Estuve esperando salir de los examenes para escribir alguna entrada, y por lo tanto, acá vamos:



El otro día recordé una situación muy particular que me pasó hace unos meses. Venía del concierto de Franz Ferdinand y me vine sola en la micro porque me dejaba en mi casa y a las niñas no (por lo tanto ellas tomaron otra). El asunto fue que me vino un ataque enfermo de emosexual que consistía en un llanto de esos donde te secas la lágrima y antes de sacar el pañuelo -o en su defecto papel higiénico- del ojo, te caen tres lágrimas más y te preguntas: '¿acaso no se agota esta agua mágica?'. Y así todo el trayecto, lágrima tras otra, acompañada de sollozos de niña como cuando te dabas un leve tropezón que más que dolor, te asustabas de la caída. Comencé a sentir los ojos hinchados y la nariz rojiza, cuando de pronto un joven de mi edad aproximadamente y sentado en la fila del frente y unos 2 puestos más adelante voltea y me dice con un tono dulce 'Disculpa, ¿estás bien?'

Entre la vergüenza de que me hayan escuchado llorando y la sorpresa de que un extraño me hablara, paré de llorar y lo quedé mirando, extrañada de que alguien X en ese momento se preocupara por mi de forma tan sutil y activa a la vez.

Le respondí 'sí... gracias' con una sonrisa melancólica, una voz suave pero llena de mentira, y unos ojos de sapo guerep que no daban más de tanta hinchazón. Respondí por responder, pero en el más profundo deseo de mi ser quería decirle 'por favor, abrázame'. Lógicamente hubiera sido una situación incómoda y ridícula, ante lo cual me alegro de a veces pensar antes de actuar.

Me quedé mirando a la nada hasta casi llegar a mi casa y él aun no había bajado de la micro, no volví a darle las gracias y me bajé.

Hasta ahora me sorprende la amabilidad de ese joven, con una simple frase hizo que dejara de llorar, y me dio chance para creer que el desinterés propio a veces sí existe.


PS. Me permito promover un blog que me agrada mucho leer, sus escritos son para mi lo que todas las mujeres alguna vez hemos sentido pero difícilmente lo expresamos. Con ustedes, dejo el blog Una Como Cualquiera.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Es increíble como a veces se cruza gente en nuestro camino, y que no dimensionan lo que significaron en un momento determinado... Más de una vez me ha pasado que de la nada me pongo a conversar con alguien en la micro... y siento que lo conociera de siempre... es algo locamente cuatico ... es muy raro... pero más de alguien me ha enseñado algo con su sabiduria micristica ... Te quiero amiga, y me gusta leerte siempre ... Cada momento en la vida llega en el momento indicado... hay que aprender a disfrutarlos y aprender de ellos. Besitos, Nata la seudolaboralista! "y no saén nah que e' por quinientos"

Cinnamon dijo...

waaa, es que amiga, tú hablas con todo el mundo con una facilidad enormee! todavía me acuerdo cuando nos conocimos!! te adoroo, y no saben nah que es por luka xD